Como la nieve ardía es la primera novela de la Trilogía de las 5 de la tarde de Flavia Onís, un seudónimo que, como ella misma cuenta, no obedece a la voluntad de ocultar su identidad sino al contrario, de diferenciar y destacar una faceta profesional, “una de las tantas vidas” de la autora.
Una obra que no acepta etiquetas, atravesada por muchos géneros novelescos: policíaco, novela negra, psicológico, romántico, de aventuras, de narcotráfico. Como la nieve ardía arranca con un ritmo ágil, sostenido en todo el libro, que hipnotiza al lector desde el primer capítulo. El relato gira en torno a la llegada de dos monjas impostoras a un convento de clausura granadino, hecho que desencadenará una serie de eventos y que dejará una huella indeleble en la vida de todos los protagonistas: monjas impostoras y reales, una traductora franco-argentina, su amiga bipolar, un psiquiatra, un cura, narcos, un policía, una abogada.
La novela se nos presenta como un rompecabezas a muchos niveles en el que cada personaje y cada evento es una pieza bien pulida que se encastra perfectamente en el engranaje de la trama. Las coincidencias y los cruces del destino juegan un rol fundamental.
Los personajes que la habitan son creíbles, de carne y hueso, a tal punto que nos reconocemos en toda su frágil humanidad. Provienen de mundos diferentes y contrastados que a lo largo de la novela se tocan y contaminan, interactuando, como ocurre en la vida real, según los caprichos de la casualidad.
Esta obra es también un rompecabezas de acentos, de personajes que “hablan” diferentes variedades de español, un testimonio de cómo ese universo hispánico, pese a sus múltiples declinaciones, constituye UNA UNIDAD, nuestra mayúscula lengua.
Una novela divertida, que entretiene, y al mismo tiempo, para nada banal.
La segunda entrega de la trilogía ya está disponible en amazon en este enlace.

